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Cuidados

¿Cómo cuidamos tu yeso?

El yeso alabastrino es noble y duradero, pero tiene sus reglas. Con estos cuidados, la pieza va a durar tanto como el mueble donde la apoyes.

Dónde ubicarla

  • Interior, siempre. El yeso absorbe humedad y la pintura no está pensada para intemperie.
  • Lejos de la luz solar directa: los pigmentos, sobre todo los fluorescentes de la línea Pop Art, pueden virar con el tiempo.
  • Sobre una superficie firme y nivelada. Las piezas son pesadas y una repisa que se flexiona es un riesgo.
  • Evitá baños y cocinas sin ventilación: el vapor constante ablanda el yeso.

Limpieza

Un plumero suave o un pincel de cerdas blandas alcanza para el polvo. Si necesitás más, un paño apenas humedecido con agua, sin frotar, y secar enseguida con otro paño.

Nada de productos de limpieza, alcohol, solventes ni esponjas abrasivas: levantan la pintura y el pan de oro.

Manipulación

Tomala siempre por la base o por la parte más maciza, nunca por brazos, hojas, cuernos o cualquier saliente fina. Con las dos manos si supera los 20 cm.

Si se golpea o se descascara

No intentes pegarla con adhesivos de contacto: manchan el yeso. Escribinos con una foto y te decimos cómo seguir; en muchos casos podemos restaurarla en el taller.

Última actualización: 11 de septiembre de 2026